domingo, 12 de mayo de 2013

Stoker (2013)





Es fácil estar de acuerdo en que la historia de Stoker no es ni novedosa ni nos viene a descubrir nada. Sin embargo es la manera en que su director Park Chan-wook nos describe las situaciones y los personajes lo que hace la película digna de visionado.

Porque la película, que está llena de situaciones que a priori en condiciones normales podrían parecer banales, aquí el director Coreano consigue crear una incomodidad manifiesta en muchas fases del film. Y eso es mérito en gran parte de él y en parte también de unos actores que están a la altura de la situación. Tanto Wasikowska como Kidman están a la altura de sus papeles en sus roles de madre e hija con una complicada relación. Quizás el eslabón débil del trío es Matthew Goode, no porque este mal sino porque no destaca tanto como las otras dos.

El otro detalle a destacar es la belleza de las imágenes; una de las principales razones para quedarte enganchado desde el minuto 1 y que se hace patente en la gran escena final.  

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